Lo que el día del amigo nos dejó...
Amigo.
Linda palabra, no? Elemental le diría algún viejo detective a su viejo amigo (valga la redundancia).
Que sería de la vida sin ellos? Personalmente, nada. Para mí, Juan Pablo Emmanuel Filosa, la vida sin mis amigos (ustedes!!!!) sería simplemente eso: nada. Y créanme no exagero. Borges en uno de sus terribles (terriblemente excelentes) cuentos hablaba de un hombre inmortal que explicaba que durante su eterna estadía en este planeta habría de vivir todas las vidas posibles, desde ser un emperador romano a ser el mendigo más necesitado a ser la mujer deseada por una cantidad de hombres innumerable a ser el escritor menos prolífero y leído de todos a ser un niño que muere de forma prematura a ser etc., etc., etc. (todo lo que puedan imaginar). Y yo creo, volviendo a la idea, que en la vida que me toca vivir soy el hombre más feliz en cuanto a los amigos que tengo. Si me hubiesen dado la posibilidad, en el momento de encarnarme en mí, de elegir a mis amigos sin duda los hubiese elegido a ustedes, a cada uno de ustedes sin dudarlo. Me hacen bien, me arrancan de todo lo malo, de toda la mierda, me dan lo que no pido y más. Son todo lo que tengo: por desgracia la familia que me tocó (no pude elegirla, entiéndanme) está tan lejos de ser la ideal (tan lejos como cualquier estrella que alumbra la noche) que tiendo a decirme que no la tengo, que no tengo ni padres, ni hermanos de sangre. Y ahí están ustedes, mis amigos, MI FAMILIA, TODO (me volví repetitivo?) LO QUE TENGO. Por eso quería agradecerles, por ¿primera? vez con palabras, aunque sean escritas. Gracias, gracias por acompañarme. Gracias de corazón (créanme que lo tengo).
Los quiero infinitamente y eternamente, SEPANLO!!!!!! Juampi (yidam).
1 comentarios:
aahy... tan dulce... que duele.
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