Quien salva una vida salva al mundo entero
Primera Parte.
Escuché por ahí alguna vez decir que “…quien salva una vida salva al mundo entero…”, esto será así?
Tengo dos historias para contar, voy a empezar por la menos atractiva. Hace dos años mientras hacía un social (trabajaba grabando eventos sociales) me encontré con un pequeño perro en la esquina de un hotel de la zona de Pilar. Un animalito muy lindo y simpático que me siguió hasta el auto, yo para que no se me acercara traté de no darle mucha bola pero cuando arrancaba el auto llegué a ver que sentado sobre su cola me miraba con cara de pobrecillo.
Hice mi mejor esfuerzo para ignorarlo, salí del estacionamiento y cuando entraba a la autopista (creo que es la ruta 8) vi que ese pequeño perseverante y terco perrito me seguía y al ver que un auto pasaba peligrosamente junto a él sin dudar detuve el mío, lo levanté y me lo traje. El tema es que apenas eran las 8 de la noche y aún faltaba grabar la ceremonia religiosa y toda la fiesta! No tuve más remedio que dejarlo dentro del auto toda la noche pero muy tranquilito se quedó, echado debajo del asiento del acompañante, como si supiera que ese era su rol esa noche. El tema es que haberlo amparado en ese momento me hizo sentir muy bien y creo que de alguna manera él lo comprendía por el buen comportamiento que mostró.
Compadecer no es una palabra que suena muy linda pero veámosla mejor, hagamos una segunda mirada, es muy bella puesto que significa que uno comparte el sufrimiento del otro, supongo que esa noche fue lo que sucedió y creo que ahí comprendí muchas cosas, que me reservaré para contar tal vez en otra ocasión.
En fin, la historia concluye contando que no me lo quedé como mascota, puesto que ya tenía tres (dos perras y un gato, que no se sintió muy cómodo con su llegada), rápidamente y gracias a las intervención de mi amiga Mercedes le encontramos una familia que lo adoptó. De aquel pequeño perro lo único que supe es que se puso muy grande y solo recuerdo aquello, él sentadito sobre su cola mirándome atreves de la ventana de mi auto.
No te pierdas la segunda historia de “quien salva una vida sala al mundo entero”.
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